Inyección de Esperma Intracitoplasmática (ICSI, por sus siglas en ingles)

ICSI de un vistazo

  • La ICSI puede usarse para inyectar un solo espermatozoide directamente en el óvulo de una mujer durante el procedimiento de fertilización in vitro (FIV) para ayudar en la fertilización.
  • La ICSI se usa para condiciones de infertilidad masculina o cuando los intentos previos de fertilización con FIV han fallado.
  • La ICSI fertiliza entre el 50 y el 80 por ciento de los óvulos.

Acerca de la ICSI

La Inyección Intracitoplasmática a de Esperma (ICSI, por sus siglas en inglés) es un procedimiento de reproducción asistida para ayudar a la fertilización del óvulo. Durante la fertilización normal de los óvulos, un espermatozoide une su cabeza al exterior del óvulo y se empuja a través de la capa externa dentro del óvulo (citoplasma). Si un hombre tiene una baja calidad espermática o un bajo conteo de espermatozoides, la ICSI puede usarse para inyectar un solo espermatozoide directamente en el óvulo.

La ICSI se usa junto con la FIV.  Para la FIV tradicional, los espermatozoides de un hombre se mezclan con el óvulo de una mujer en un pequeño plato en un laboratorio para lograr la fertilización. La ICSI, sin embargo, emplea una pequeña aguja para inyectar el esperma en el centro del óvulo. Una vez que esto se completa, el proceso de FIV continúa normalmente: los óvulos fertilizados crecen en el laboratorio de dos a cinco días, después se transfieren al útero de la mujer para implantarse, crecer y, con suerte, convertirse en un embarazo a término.

Cuando se usa la ICSI

La ICSI se usa para afecciones de infertilidad masculina, como:

  • Baja producción de esperma
  • Forma o movimiento de esperma irregular
  • Esperma que tiene problemas para unirse al óvulo
  • Tracto reproductivo bloqueado que evita la liberación de esperma

Si la FIV tradicional no puede producir la fertilización, la ICSI también puede usarse incluso cuando la condición del esperma parece normal.

Tasas de éxito de la ICSI

La ICSI fertiliza entre el 50 y el 80 por ciento de los óvulos, según la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva. Los resultados más bajos pueden ocurrir si la ICSI daña el óvulo, el esperma inyectado no da lugar a la fertilización, o el embrión fertilizado deja de crecer.

Una vez que ocurre la fertilización, la probabilidad de dar a luz a un solo bebé, gemelos o trillizos es la misma que la FIV tradicional.

Cómo la ICSI afecta el desarrollo de un bebé

Según la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva, una mujer que concibe naturalmente tiene entre un 1,5 y un 3 por ciento de probabilidades de que el bebé tenga un defecto congénito importante. Sin embargo, los defectos de nacimiento después de un procedimiento de ICSI son raros y ocurren en menos de un uno por ciento de los niños concebidos.

Las condiciones que se han asociado con el uso de ICSI incluyen el síndrome de Beckwith-Wiedemann, síndrome de Angelman, hipospadias o anomalías cromosómicas sexuales. Algunos problemas de infertilidad en niños concebidos con ICSI pueden ser genéticos: si el hombre cuyo esperma se usó tiene problemas de infertilidad, los niños concebidos con el uso de ICSI también pueden tener problemas de infertilidad cuando sean adultos.